La hipnosis o trance es un estado de conciencia alterado, intermedio entre la vigilia y el sueño, y es parte de nuestros procesos naturales de concentración. De hecho, todas las personas hemos entrado en trance y hemos llevado a alguien al trance sin ser conscientes de ello. Entrar en trance no significa perder contacto con la realidad, de hecho, puede oír, escuchar y sentir.

La hipnosis es una herramienta terapéutica que, sólo los profesionales de salud matriculados, (psicólogos, médicos, odontólogos), contamos legalmente para trabajar contenidos que no son accesibles a la conciencia. Es otro recurso del que dispone el terapeuta para ayudar al paciente.

La hipnosis ericksoniana es un método creado por el psiquiatra Milton Erickson, y se trata de una técnica de inducción al estado hipnótico con fines terapéuticos. Es primordial la relación entre el consultante y el hipnotizar, en un vínculo de confianza y seguridad con el paciente que permita conocer su mapa o visión del mundo para personalizar la sesión orientándola al motivo de consulta.

Este tipo de hipnosis consiste en una relajación, más o menos profunda, con participación del consultante, más una conversación, o el uso del lenguaje simbólico, metáforas. Durante la hipnosis, conseguimos conectar con contenido inconsciente con la guía del terapeuta hacia la fuente de sus conflictos, y propiciar su resolución.

Para Erickson, todas las personas son hipnotizables, aun cuando hay personas con mayor capacidad de entrar en trance que otras y también puede haber diferencias en el nivel de profundización que pueden alcanzar. Una persona no entra en trance si no lo desea, la persona en realidad se “autohipnotiza” y jamás hará nada que no quiera.

Nuestro inconsciente es más sabio que el consciente y tomará todo lo que es bueno para nosotros. No  aceptará nada que esté en contra de nuestros valores. La persona, simplemente, saldrá del estado de trance y despertará, o seguirá en trance e ignorará todo lo que considere opuesto a su ser.

Asimismo, esta técnica cuenta con un gran respaldo científico y no puede ser usada en caso de patologías graves.

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